En el partido entre el Real
Madrid y el Sevilla se vieron un total de diez goles en una noche donde los
ataques se impusieron a las defensas, como en los viejos tiempos.
El potente remate en ataque del Real Madrid decidió un partido enloquecido en el que
el Sevilla comenzó tímido, amagó luego con sendas
remontadas y al final no tuvo más remedio que doblar la rodilla.
Fue de esos
encuentros que a los entrenadores le gustan bien poco. Idas y venidas
constantes.
Debilidades
defensivas por todas partes. Pero para el público fue un espectáculo pleno de
emoción y hasta de golazos. Al final, el
peso de las figuras que
reúne el conjunto de Ancelotti fue demasiado para un oponente que vio truncada
su racha de cinco partidos sin perder.
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